miércoles, 16 de marzo de 2011
anhelo
Sentado, guitarra en mano, te veo salir al patio tan linda como el sol que reflejado en tu vestido blanco, encandila mi ser. Dejaste las sandalias en la puerta, el pasto fresco se presta a descalzarse. Te vi llegando a mi, y pareció el tiempo eterno, como eterno quedo marcado el beso que me diste al llegar. Te sentaste a mi lado, y yo con voz como tartamuda, te dije "que linda estas"; sonreíste abriste tu libro de fotos y te pusiste a admirar. Como la primera vez que te vi no pude dejar de mirarte, no se, debe ser el día pero a veces pienso en el tiempo que llevamos juntos y parece corto, siempre quiero mas. Recuerdo, que dijiste que no íbamos a poder, que vos en el amor ya no crees; pero míranos tus pies en mi regazo y la forma en que nos miramos, dicen lo contrario. Pensando en escribir una cancion no se me ocurre nada; no puedo dejar de mirarte. Me preguntaste si te quiero, y solo atine a esbozar una sonrisa tonta, el te quiero me queda chico pero el Te amo siempre te asusto. Y todavía no puedo escribir esa canción, tal vez no sea el día. Dejaste el libro, me miraste como queriendo decirme algo, pero sin animarte. Algo me dijo que se venia eso que tanto espere, pero no volviste a entrar a la casa a buscar algo. El sonido de tus pies arrastrando el césped se hace canción, "que linda estas" te vuelvo a repetir, das media vuelta me miras y te reís...-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A veces las canciones se escriben solas... y las canciones, como la poesía, son así de encantadores como los pies acariciando el pasto.
ResponderEliminar