entre abiertos los ojos llenos de sueño veo el blanco de las sabanas, logro enfocar y veo que no estas, como siempre te despertas temprano; la habitación es pequeña, pero el blanco de las paredes y la orden minimalista la hacen ver infinita, de pronto, siento una bocanada de libertad; mientras me despojo la vista de los pelos desordenados, que ya me parece largos pero como se que te gusta lo sigo aguantando, veo la imagen mas perfecta, usted, ahí en el balcón admirando el sol naciente, envuelta en la frazada esa que en la noche nos supo abrigar, pensado quizás con que toma poder inmortalizar ese momento ese cielo glorioso, con el sol que sale a saludar. Yo te miro, trato de que no me notes; en la pelea mental de si buscar la cámara y dejarte ahí perfectamente impresa en la película; o dejar ese momento para mi siendo eterna en mi mente, ser egoísta y no compartirlo con nadie que seas solo mía, como ya hace un tiempo, porque de mi corazón no exista fuerza superior que pueda sacar la eternidad en la que estas presente desde el primer día que te vi, y cruzando la calle delirando conocí tu sonrisa tan perfecta, tan necesaria, tan contagiosa y admirable; desde ese momento deje de ser yo, porque una parte de mi quedo con vos; mi corazón mirándome con cara de que otra cosa no puedo hacer, pego un salto y se escondió en tu bolsillo, y ya nada pude hacer. Pero ahí estas, respirando ese aire de libertad que tanto buscamos, y yo no quiero molestarte, te ves tan bien, el balcón nunca estuvo tan a gusto, y ese ventanal que crea el marco perfecto. Y no puedo dejar de pensar un instante, en el tiempo, cuesta creerlo pero cada vez es mas fácil quererte, sentir lo que siento, tanto sentir, tanto querer, tanto amar, y lo digo porque quererte me queda corto; decir te quiero es insultar mis sentimientos, es darle vuelta la cara al corazón, es no escucharlo. Pero no aguanto te veo ahí de espaldas con ese cuello al descubierto, que tanto bese anoche, el sol cada vez mas grande y parece que nos muestra el otoño que por la ventana es sublime, los edificios parecen regalarme un instante mas de penumbra y ya, descalzo y lentamente me acerco hacia vos; ya se que te diste cuenta, soy un torpe de nacimiento, pero no me vas a arruinar la sorpresa, una parte de vos la desea. Llego a vos sonriendo tontamente, y te abrazo de atrás, acariciando esa panza que es la mejor almohada que pueda existir; un silencio que dice todo se genera, no hacemos mas que mirar el sol, ya nos va a acompañar, sonriendo porque yo se que le gusta vernos así; hermosa sensación me das, el mundo no se detiene y el tiempo sigue corriendo; pero abrazarte así, sentirte tan cerca que nuestras respiraciones se cronometran, hace eterno cualquier instante, y te lo agradezco. Y ya no aguanto, sientiendo esa eternidad que ese instante me hace sentir, me acerco a tu oído y te susurro un Te amo tímido, lleno de todo mi ser, que ya desde hace un tiempo es tuyo también....
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